Como sea, lo que vengo observando en redes sociales, nuestro gran opio, en series y en mi vida también, es como juegan un rol protagónico las opiniones del afuera, de gente desconocida y conocida. En mi caso ambas. Porque muchas veces pasan que te dejas influenciar por lo que dicen otros de alguien que es visiblemente más conocido, y no entendes porque tanta saña para con esa persona, o bien, si aun con la evidencia enfrente siguen y siguen. Es una locura ver como las opiniones han destruido y socavado sueños y aspiraciones. Se que es parte del juego, y también entiendo que, de ese odio recibido, si se transforma, puede resurgir una nueva versión de quien recibe los golpes. Porque, lamentablemente, seas conocida o no, son las opiniones negativas las que se quedan en tu inconsciente, son las que más abundan, y son a las que más importancia se les da. ¿Por qué? no lo se. Pregúntenle a la mente que funciona así, dejando pasar un comentario positivo de forma desapercibida y poniendo énfasis a los negativos.
Como decía, hay que reconstruirse, una vez desde las cenizas, desde los escombros. Y qué pasa si tu hater sos vos misma? Ahhh...nadie lo pensó. Pero eso también sucede. Somos tan duras con nosotras mismas, tan autoexigentes, tan perfeccionistas, tan ...
Nuestro gran enemigo está en nuestra mente, pero también está ahí mismo quien nos rescata. Todo pasa por el filtro de la mente. El problema radica en la no coherencia con lo que se piensa, se dice y se hace. Nuestros pensamientos deben estar concordancia con lo que expresamos y llevamos a la acción. Muchas veces sucede que imaginamos, soñamos algo, o nos armamos una linda imagen ( o no ) de nuestra vida, pero al hablar y mostrar nuestras ideas suena otra cosa, y ni hablar de llevar a la acción eso mismo. Cuando hay una disonancia en eso 3 puntos, empiezan los problemas.
A veces terminamos haciendo algo que no se condice con nuestro corazón, nuestros valores, lo que tomamos como correcto, o actuamos para el afuera. Muchas personas que vemos y tenemos como felices, o que su vida es magnífica y nos encantaría eso para la nuestra....No es tan así, están pasando por situaciones poco encantadoras, o están atravesando una crisis. No sabemos. Nunca sabemos que pasa realmente en la vida de alguien. Y está bien que así sea. Lo que no está bien es juzgar, criticar, envidiar...Porque cuando miramos mucho la vida de los demás, descuidamos la nuestra. Perdemos el foco. Y es nuestra vida la que tenemos que cuidar, cultivar. Nuestra mente, nuestro día a día, ahí podemos hacer la diferencia, tratar de mejorarnos siempre. Salir a la Naturaleza, leer, tomar Sol, hacer ejercicio, cultivar lindas amistades, aprender una nueva actividad, experimentar cosas nuevas...
Y hacernos cargo de nosotras mismas, pedir ayuda cuando sea necesario.
Siempre tratemos de que la opinión de los demás, no nos afecte, o no nos saque de eje, y no hagamos las cosas para el afuera. Basemos nuestra existencia en estar bien cada día, y dar lo mejor, por más mínimo que parezca, es un montón.
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